El cuerpo es un ser multilingüe. Habla a través de su color y su temperatura, el ardor del reconocimiento, el resplandor del amor, la ceniza del dolor, el calor de la excitación, la frialdad, la desconfianza. Habla a través de su diminuta y constante danza, a veces balanceándose, otras moviéndose con nerviosismo y otras con temblores. Habla a —través de los vuelcos del corazón, el desánimo, el abismo central y el renacimiento, de a esperanza.
El cuerpo recuerda, los huesos recuerdan, las articulaciones recuerdan y hasta el dedo meñique recuerda. El recuerdo se aloja en las imágenes y en las sensaciones de las células. Como ocurre con una esponja empapada en agua, dondequiera que la carne se comprima, se estruje e incluso se roce ligeramente, el recuerdo puede surgir como un manantial.
Reducir la belleza y el valor del cuerpo a cualquier cosa que sea inferior a esta magnificencia es obligar al cuerpo a vivir sin el espíritu, la forma y la exultación que le corresponden. Ser considerado feo o inaceptable por el hecho de que la propia belleza esté al imagen de la moda actual hiere profundamente el júbilo natural que es propio de la naturaleza salvaje.
Las mujeres tienen buenos motivos para rechazar los modelos psicológicos y físicos que ofenden el espíritu y cortan la relación con el alma salvaje. Está claro que la naturaleza instintiva de las mujeres valora el cuerpo y el espíritu mucho más por su vitalidad, capacidad de reacción y resistencia que por cualquier detalle de su aspecto. Lo cual no significa rechazar a la persona o el objeto que es considerado bello por algún segmento de la cultura sino trazar un círculo más amplio que abarca todas las variedades de belleza, forma y función.
eso es lo que tengo...
poemas
grandes muslos
pequeñas tetas
y
muchísimo amor.
Éste es el poder del cuerpo, nuestro poder, el poder de la mujer salvaje. En los mitos y los cuentos de hadas las divinidades y otros grandes espíritus ponen a prueba los corazones de los seres humanos apareciéndose bajo distintas formas que ocultan su divinidad. Se presentan con túnicas, andrajos o fajas plateadas o con los pies cubiertos de barro. Se presentan con la piel tan oscura como la madera vieja o con escamas hechas de pétalos de rosa, con un aspecto tan frágil como el de los niños, como el de una vieja tan amarilla como las limas, como un hombre que no puede hablar o como un animal que habla. Los grandes poderes ponen a prueba a los seres humanos para averiguar si ya han aprendido a reconocer la grandeza del alma en todas sus múltiples formas.
La Mujer Salvaje se presenta con muchos tamaños, colores, formas y condiciones. Debemos permanecer atentas para poder reconocer el alma salvaje en todos sus múltiples disfraces.
Fragmento de: Mujeres que corren con lobos (Clarisa Pinkola)
anroroju

Si éste texto es para mi...
Muchas gracias,porque es muy clarificador.
Y te lo agradezco de corazón,no merezco tanto...
Pero amigo...
Está escrito por una mujer,el día que libros así lo escriban los hombres...pues eso.... quizás nos alinearemos todos en lo que debería quedar de las personas y no medir a la gente por la primera impresión ...el corazón, éso tán pequeño que nos rige y nos convierte en lo que somos cada uno queda oculto la mayoría de las veces por el escaparate...lo que se vé...y eso es cierto y es dificil moverse conociendo esas limitaciones que TODOS tenemos,es casi inevitable y natural....
Gracias amigo,porque ese libro es uno de los más de 30 que tengo en casa pendiente de leer...ultimamente no me dá la vida ni para eso...jejeje
AH!! y Al pelicula del Fantasma de la Opera,no la reconocí por tu foto,pero claro,es otr de las cosas que tengo pendiente de ver ...como ves...demasiados calderos alfuego,como siempre....jejeje
Un besote.